El almuerzo o esmorzaret es sagrado en València. A media mañana, no hay nada como un buen tentempié al sol en una terraza, con un aperitivo de cacaus del collaret y encurtidos, una bebida y el bocadillo más sustancioso que te puedas imaginar. 
Prepárate para vivir los minutos más intensos de tu visita. Un espectáculo pirotécnico que, más que verse, se escucha, se respira y se siente. Vibra conforme el ritmo y volumen de las explosiones va aumentando hasta hacer temblar el suelo, literalmente. Se hacen a las 14:00h del 1 al 19 de marzo y en otras festividades como el 9 de octubre 
Imagínate un frenético partido de tenis, pero sin raquetas, entre dos equipos que golpean una pequeña pelota de cuero con sus manos. Es la pilota valenciana y se juega en los tradicionales trinquetes, donde los espectadores viven la acción muy de cerca. 
La paella es mucho más que un delicioso plato. Es una ocasión social en la que juntarse con amigos o familiares en torno a la mesa y, cuchara en mano, echarse unas risas, charlar o pelearse por el socarrat, esos sabrosos granos de arroz algo quemados que quedan pegados al fondo. 
Si puedes, visita València entre el 15 y el 19 de marzo para vivir Las Fallas con toda su intensidad: los impresionantes monumentos falleros, la pasión de la Ofrenda, el olor a pólvora y buñuelos en las calles, la cremà... Si no, siempre puedes acercarte al Museo Fallero o el Museo del Artista Fallero. 
La Lonja de la Seda: Este magnífico ejemplo de arquitectura civil gótica, situado frente al Mercado Central, fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1996. Es el mejor exponente del Siglo de Oro valenciano (S. XV), cuando la ciudad era el centro del comercio mundial de la seda. Destaca su Salón de Contratación (o Columnario), sostenido por 24 elegantes columnas helicoidales. 
El Tribunal de las Aguas: La institución jurídica más antigua de Europa, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2009, se reúne para regular el buen uso del agua de riego en la huerta valenciana desde los tiempos de los árabes. Ocho representantes de las acequias que surten agua del río Turia se reúnen los jueves (salvo festivos) a las 12:00h en la Puerta de los Apóstoles de la Catedral. En la sesión se invita (en valenciano) a presentar denuncias, que se resuelven allí mismo ante el público. 
Las Fallas: La fiesta más internacional de València fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial en 2016, en reconocimiento de su creatividad y la preservación de arraigadas tradiciones. Se celebra del 15 al 19 de marzo, festividad de San José, patrón de los carpinteros, y rememora las hogueras que se prendían con muebles viejos para recibir a la primavera. Hoy día, la espectacular cremà de más de 200 fallas por toda la ciudad pone fin a un completo programa de actos públicos, conciertos, ofrendas, música, iluminaciones, espectáculos pirotécnicos y mucho más. Las fallas (o monumentos falleros) que dan nombre a la fiesta son los gigantescos grupos escultóricos hechos de madera y cartón piedra que se colocan en plazas y calles por toda la ciudad, y arden en impresionantes hogueras en la noche del 19 de marzo. No solo son de un tamaño y belleza espectacular, sino que conllevan un mensaje, a menudo crítico, sobre temas de actualidad. Acércate a una y encontrarás innumerables figuras individuales, los ninots, que pueden resultar familiares por representar a famosos o políticos, y que cuentan su propia historia. Cada año uno de estos ninots se salva de las llamas por votación popular, y se guarda para la posteridad en el Museo Fallero. Aunque el mayor atractivo de Las Fallas es deambular por las calles y admirar de cerca estos monumentos, la fiesta en sí tiene muchos otros componentes que no te puedes perder: Mascletàs diarias a las 14:00 h del 1 al 19 de marzo en la Plaza del Ayuntamiento. Castillos de fuegos artificiales por la noche, del 15 al 18 de marzo en el Jardín del Turia. Ofrenda de flores: El 17 y 18 de marzo, miles de valencianos vestidos con la indumentaria tradicional llevan flores a la Virgen de los Desamparados, creando un colorido manto sobre la gigantesca imagen de la patrona de València que se coloca en la Plaza de la Virgen. Espectaculares iluminaciones en algunas calles. Destacan las del barrio de Ruzafa. Música de bandas, puestos de comida y un gran ambiente de fiesta en las calles. Principios de febrero al 15 de marzo: Exposición del Ninot Elige tu favorito entre todos los ninots candidatos a salvarse del fuego, expuestos al público en el Museo de las Ciencias. Último domingo de febrero: La Crida La fallera mayor de València hace la llamada oficial, invitando a todo el mundo a Las Fallas. 15 de marzo: La Plantà El día en que se ponen los toques finales a todas las fallas en las calles de la ciudad. 18 de marzo: La Nit del Foc El mayor espectáculo pirotécnico, preámbulo del día grande de Las Fallas. 19 de marzo: La Cremà El punto álgido, y el más emotivo, de Las Fallas, cuando los monumentos son consumidos por las llamas. Se hace de forma escalonada entre las 20:00h y las 23:00h. 
Un paseo por València revela todo un abanico de estilos arquitectónicos, desde el origen romano de la ciudad, pasando por las Torres de Serranos y Quart, únicos restos de la muralla medieval, hasta los edificios más vanguardistas. En el centro histórico se encuentran magníficos ejemplos de arquitectura gótica, como la Catedral, la Lonja de la Seda, el Palacio de los Borgia o el Palacio de la Generalitat. La fachada del Museo Nacional de Cerámica (Palacio del Marqués de Dos Aguas) es una muestra espectacular del estilo barroco. El Modernismo floreció en la València a principios del siglo XX, dejando joyas como el Mercado de Colón y el Central, el Palacio de la Exposición, Bombas Gens y edificios privados como Casa Chapa, Ferrer u Ortega. También merece la pena entrar en la Estación del Norte, aunque no sea para coger un tren, solo por admirar los mosaicos de su interior. En las últimas décadas, arquitectos de renombre internacional han dejado su huella en València. La Ciutat de les Arts i les Ciències es obra del valenciano Santiago Calatrava, Norman Foster diseñó el Palacio de Congresos y a la entrada de la Marina de València se puede admirar el edificio Veles e Vents de David Chipperfield y Fermín Vázquez. 
Desde su fundación por los romanos en el año 138 a.C, diferentes culturas y civilizaciones han dejado su huella en València, incluyendo visigodos, árabes y cristianos. En el centro histórico se pueden encontrar desde restos de la muralla árabe hasta refugios antiaéreos de la época de la Guerra Civil española, pasando por palacios renacentistas, mercados modernistas y edificios religiosos con muestras ejemplares de arte románico, gótico y barroco. Un paseo a pie o en bici es la mejor forma de apreciar este magnífico legado. Abundantes plazas y nuevos espacios peatonales hacen la visita aún más placentera. 
La Catedral de València destaca por muchas razones. Asentada sobre un templo romano y posterior mezquita, su arquitectura muestra una mezcla de estilos que incluyen románico, gótico y barroco. Su torre-campanario, el Miguelete, es todo un ícono de València, y la ardua subida a pie de sus 207 escalones se ve recompensada con las mejores vistas de la ciudad. Además, alberga un tesoro como ningún otro: la copa utilizada por Jesucristo en la Última Cena. O así lo apuntan los datos arqueológicos, documentales y los históricos del viaje que realizó esta reliquia hasta recalar en la Catedral de València. La venerada pieza llegó a València en 1424 de la mano del rey Alfonso el Magnánimo y hoy se exhibe en la Capilla del Santo Cáliz. El silencio, el aroma a incienso y la tenue luz acentúan el misticismo de la experiencia. 
El Almudín se construyó sobre el alcázar musulmán a principios del siglo XIV como lugar de almacenaje y venta de trigo. En origen tendría unas dimensiones más reducidas y se fue ampliando a lo largo de los siglos XV y XVI hasta adquirir el aspecto que hoy tiene. El primitivo edificio tendría un patio central a cielo abierto y fue a principios del siglo XVII cuando se incorporó la cubierta, dándole la imagen de planta basilical que tiene en la actualidad. 
Ayuntamiento de València: Se puede visitar el Salón de Plenos, el Salón de Cristal, el Balcón del Ayuntamiento y el Museo Histórico. Los días de celebración de plenos en el Ayuntamiento, el Salón de Plenos no podrá ser visitado. Para solicitar una visita guiada gratuita, hay que concertarla previamente con el Museo Histórico Municipal por teléfono. 
Baños del Almirante: Edificio medieval de época cristiana, destinado a baño público siguiendo la tradición de los baños de vapor o hammam. 
Basílica Virgen de los Desamparados: Es el templo dedicado a la Patrona de la ciudad y el principal edificio religioso construido en València durante el siglo XVII. Alberga en su interior el Museo Mariano, con obras de arte de distintas disciplinas que recorren corrientes artísticas de cinco siglos, desde el Renacimiento hasta el Modernismo. 
CaixaForum València es el centro multidisciplinar por excelencia de la ciudad, con sede en uno de los edificios más emblemáticos de la Ciutat de les Arts i les Ciències: el Ágora de Santiago Calatrava. Presenta muestras sobre ciencia, tecnología, arte e historia, y ofrece conciertos y visitas para grupos y familias. Es el lugar idóneo para divertirse mientras se adquieren nuevos conocimientos. 
Casa natalicia de San Vicente Ferrer: La casa donde nació el patrón de València, con paredes del vestíbulo recubiertas de azulejos del siglo XVIII de Manises y el pozo de agua donde realizó uno de sus milagros para que los habitantes de la ciudad tuvieran siempre agua. 
Catedral de València: Asentada sobre un templo romano, mezquita después, su origen se remonta al siglo XIII. La mezcla de estilos arquitectónicos, desde el románico hasta el barroco, está presente en cada una de sus tres puertas: Puerta principal, o de los Hierros (Barroca); Puerta de los Apóstoles (Gótica) y Puerta del Palau (Románica). Desde su torre-campanario, el Miguelete, hay unas buenas vistas de la ciudad tras subir a pie 200 escalones. En una de sus capillas se custodia el Santo Cáliz que empleó Jesús en la Última Cena, por lo que València celebra el año jubileo cada cuatro años. El próximo será en 2024. Se trata de la única copa en el mundo reconocida por el Vaticano y que ha sido utilizada por dos Papas, Juan Pablo II y Benedicto XVI durante la celebración de sendas misas en sus visitas a València. Además, la Catedral alberga la herencia de los Borgia, como son su capilla con dos cuadros de Francisco de Goya, o los frescos renacentistas de la bóveda del ábside. 
Cripta Arqueológica de la Cárcel de San Vicente Mártir: Edificio visigodo que custodia una capilla funeraria erguida en el siglo VI para albergar los restos mortales de algún prelado. Hay una capilla donde fue encarcelado San Vicente Mártir en el siglo IV. Un audiovisual explica la historia de la cripta. 
El Patriarca Monumento Nacional: El Patriarca, Monumento Nacional desde 1962 y Bien de Interés Cultural en 2007. Es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista.En el Museo del Colegio destacan las pinturas de Caravaggio, El Greco, Van Der Weyden, Benlliure, Ribalta o Pinazo entre otros, así como el manuscrito original de la obra póstuma de Sir Thomas More. 
Estación del Norte: Edificio modernista del arquitecto Demetrio Ribes. Se enmarca dentro de la corriente "secesión vienesa" y fue inaugurado en 1917. Presenta un tratamiento homogéneo y único, tanto en el exterior como en los acabados del interior, haciendo un homenaje a la industria valenciana. Las fachadas tienen ciertos elementos gotizantes que recuerdan a la Lonja, son simétricas, de marcado carácter vertical y moduladas. Destaca la gran calidad de los mosaicos en techos, suelos y paredes, así como el trabajo de forja y la profusión de la cerámica con vistosos colores. 
Iglesia San Juan del Hospital: La Iglesia de San Juan del Hospital fue priorato de los Caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, con hospital en el siglo XIII y convertida en parroquia castrense en el XVIII. Construida hacia 1261, está considerada como la iglesia más antigua de València, destacando las novedades góticas de su arquitectura junto con el elegante barroco, y además conserva el único cementerio que nos ha llegado de la València medieval, donde se pueden ver los restos del circo de la València romana. 
Lonja de la Seda: La Lonja de la Seda, llamada también Lonja de los Mercaderes, es el edificio de estilo gótico civil más destacado de València. Fue iniciado por el cantero Pere Compte en el siglo XV y se convirtió en monumento emblemático del Siglo de Oro valenciano por la revolución comercial y social que supuso en aquella época el comercio de la seda y otras materias. La importante industria de la seda y la ubicación geográfica de València, hacían de la ciudad, lugar de entrada y salida de numerosas transacciones económicas. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996, la Lonja consta de cuatro partes visitables: el Salón de Contratación o Columnario, el Pabellón del Consulado o Consulado del Mar; el Salón Principal o Cámara del Consulado y el Patio de los Naranjos. Este último da paso a las tres salas y permite observar el Torreón, que antiguamente hacía de cárcel para los comerciantes con deudas pendientes, cuya entrada de acceso es también una visita obligada. La Lonja es uno de los emblemas de la Ruta de la Seda en València. 
Mercado Central: Edificio de estilo modernista (1914–1928). Es uno de los más grandes de europa superando los 8.000 m2 de superficie. Destacan sus calles alargadas, atravesadas por dos vías anchas en las que se sitúan los 959 puestos, y se emplea un ecléctico estilo pre-modernista. Destaca una veleta, “la cotorra del mercat”, que simboliza el bullicio y los olores. 
Mercado de Colón: Además de ser admirado por su original arquitectura modernista, el Mercado de Colón ha de ser punto de paso obligado para los amantes de la gastronomía. Antiguo mercado alimentario, hoy es un auténtico espacio gourmet con 20 locales, entre los que se cuentan restaurantes, horchaterías, cervecerías, floristerías y cafeterías, y aquellos propios de un mercado tradicional como carnicería, pescadería, frutería y charcutería. 
Miguelete: Es la torre campanario de la Catedral de València de estilo gótico valenciano. Tiene 50,85 metros de altura, fue realizada entre 1381 y 1424 por Andrés Juliá y otros. Su acceso se realiza desde el interior de la Catedral por una escalera de caracol de 207 escalones. Una espadaña del siglo XVIII corona el Miguelete. 
Monasterio de San Miguel de los Reyes: Antiguo monasterio, sede de la Biblioteca Valenciana, que reúne los orígenes de una alquería islámica, un monasterio cisterciense y después jerónimo, que fue también durante un tiempo complejo penitenciario. 
Palacio de Benicarló: Sede de las Cortes Valencianas, es una antigua mansión aristocrática de finales del siglo XV, de estilo renacentista. Fue la residencia de la familia Borja. 
Palacio de Cervelló: Residencia de reyes y personajes ilustres durante el siglo XIX, su visita es interesante por el ambiente palaciego de sus salones y por la exposición de parte del archivo municipal y colección pictórica. 
Palacio de las Comunicaciones: Este inmueble, de cuatro plantas y más de 9.400 metros cuadrados, es uno de los exponentes más importantes del patrimonio histórico de la ciudad. Se trata de un ejemplo destacado de estilo ecléctico de origen francés en combinación con elementos del modernismo valenciano, y fue sede de Correos y Telégrafos de València durante muchos años. Obra del prestigioso arquitecto zaragozano Miguel Ángel Navarro Perez, se levantó entre 1915 y 1922, aunque no se inauguró hasta 1923. En las figuras alegóricas que adornan su fachada, se quiso simbolizar el progreso que trajeron en su época las comunicaciones postales y telegráficas. 
Palau de la Generalitat: Sede de la Generalitat Valenciana, se trata de un palacio gótico del siglo XV. En el interior destaca el patio -con escalera gótica valenciana en uno de los lados-, las puertas tardogóticas de arcos mixtilíneos, y la Sala Nova del torreón, con una magnífica techumbre y una galería superior de madera y frescos. 
Portal de Valldigna: Arco abierto en 1400 en la muralla islámica para comunicar la ciudad con la moreria, arrabal que se estableció en los alrededores de la plaza de Mosen Sorell después de la conquista cristiana de la ciudad. 
Plaza Redonda: Conocida popularmente como “el clot” (el agujero), es una de las intervenciones más curiosas del siglo XIX y recientemente rehabilitada. Una gran diversidad de tiendas de artesanía tradicional y de recuerdos de València, la convierten en visita obligada para todos los turistas. 
Plaza de Toros: Obra del arquitecto valenciano Sebastián Monleón Estellés, el coso de la ciudad donde se celebran los dos principales festejos taurinos en Fallas y la Gran Fira de València. Puede visitarse por dentro con la entrada del Museo Taurino. 
Real Colegio de las Escuelas Pías: Conocida por sustentar la cúpula más grande de València, la iglesia del Real Colegio de las Escuelas Pías, declarada Monumento Artístico Nacional, es una referencia del neoclasicismo valenciano. Construida en 1771, se compone de dos elementos principales: su fachada y su iglesia de planta circular, que se eleva hasta los 48 metros de altura y sostiene una de las cúpulas más grandes de Europa. 
Reales Atarazanas: Principal edificio de la ciudad de València destinado a la construcción y reparación de embarcaciones, a la guarda de aparejos marítimos, o armamentos que llevaban las naves y también en una determinada época, al almacenamiento de bienes que llegaban a la ciudad por mar, como era el trigo y otras mercancías. 
San Nicolás: La Capilla Sixtina  Valenciana El acceso por un callejón a esta humilde iglesia de origen medieval no prepara al visitante para la gran sorpresa que alberga su interior. Casi 2.000 m2 de magníficos frescos de la época barroca, restaurados para recuperar todo su esplendor, cubren sus bóvedas y ábside. Una audioguía ayuda a la interpretación de las pinturas. 
Torres de Serranos: Comenzadas a construir en 1392 por Pere Balaguer, Las Torres nacen como defensoras de uno de los accesos más usados de la València antigua. En 1865 se derriban las murallas y quedan exentas. Desde 1586 hasta 1887 son utilizadas como cárcel de nobles. Posteriormente, la parte trasera de las Torres fue descubierta y desde la Plaza de los Fueros se pueden observar cinco salas, con arcos de ojiva y bóvedas nervadas. Las Torres son un magnífico exponente de la arquitectura gótica. Las Torres de Serranos fueron utilizadas tanto con carácter defensivo como también como arco del triunfo. En la actualidad, el acto más destacado que tienen lugar a sus pies es la Crida, una llamada que realiza la Fallera Mayor de València el último domingo del mes de febrero para invitar a valencianos y visitantes, dando la bienvenida a la fiesta de las Fallas. La elección de este emblemático lugar no es otro que simbolizar la llegada de foráneos a València siglos atrás, por el camino de los Serranos. 
Torres de Quart: Levantadas por Pere Bonfill, según modelo de las torres de Castell Nuovo de Nápoles; son un ejemplo de construcción militar del gótico tardío. Proyectadas como puertas defensoras de la ciudad, recibieron, hasta 1874, el nombre de Torres de la Cal, debido a que en el siglo XVIII se exigía que la cal que entrara en València pasara por allí. La fachada posterior se descubrió de manera que pudiera verse el interior, destinado, durante cierto tiempo, a cárcel de mujeres. Las Torres de Quart fueron clave para parar las tropas napoleónicas durante la Guerra de la Independencia contras los franceses en 1808. Aún hoy se pueden ver las marcas de los cañonazos en sus torreones. 
Hemisfèric: Inaugurado en 1998, el Hemisfèric fue el primer edificio de la Ciutat de les Arts i les Ciències que abrió sus puertas al público. Es un edificio espectacular diseñado por Santiago Calatrava, que cuenta con una cubierta ovoide de más de 100 metros de longitud, que alberga en su interior la gran esfera que constituye la sala de proyecciones. 
Palau de Les Arts Reina Sofía: Se trata del último y más espectacular de los edificios de la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Ha sido concebido como un centro cultural global, capaz de acoger ópera, danza, conciertos al aire libre y demás espectáculos. Una programación de primer rango artístico, encaminada a ofrecer una visión global que, a partir de la música y en torno a ella, abarque otras disciplinas artísticas y culturales. Cuenta con un escenario de más de 1.500 m2, incorporando la tecnología más avanzada para albergar cualquier espectáculo operístico, musical y escénico como plataformas móviles, escenarios intercambiables y traducciones simultáneas a través de pantallas en las propias butacas. 
Palau de la Música: Proyectado por José María de Paredes, Premio Nacional de Arquitectura, el Palau de la Música fue inaugurado el 25 de abril de 1987. Desde entonces, el Palau se ha erigido como uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Considerado actualmente como uno de los centros musicales más importantes de Europa. La transparencia es el medio adoptado en esta inusual experiencia. Una gran bóveda acristalada, que corre paralela al cauce del río Turia, sirve de acceso principal. El ambiente exterior penetra en su interior, con espacios verdes que crecen en el interior del vestíbulo, mientras la cascada de vidrio parece verter directamente sobre el estanque que Ricardo Bofill ha diseñado para este trama del antiguo cauce frente al Turia. 
La Rambleta es el gran contenedor de la cultura y el ocio contemporáneo en València. Un espacio multifuncional único donde se unen arte, entretenimiento y gastronomía. Espai Rambleta se ha posicionado como referente del mundo de la cultura y el ocio de vanguardia en València, avalado por un público fiel y atraído por la variedad y calidad de la oferta programada. 
Las Naves es el centro de innovación social y urbana de la ciudad de València. Una entidad pública que depende de la Delegación de Innovación y Gestión del Conocimiento del Ayuntamiento de València y que promueve la innovación urbana y social poniendo a las personas en el centro de sus acciones. Las Naves apoya el desarrollo y la innovación para aportar soluciones a las necesidades reales de la ciudadanía. 
La Nau: El edificio de La Nau es la sede de la Universitat de València desde su fundación a finales del siglo XV. En la actualidad, La Nau además de constituir la sede institucional del Rectorado alberga, como Centro Cultural, una parte importante de las actividades culturales de la Universitat de València (exposiciones, teatro y música) y es un espacio de encuentro y debate (conferencias y congresos). La Nau es también la sede de la Biblioteca Histórica y acoge las dependencias de diversos servicios universitarios, entre ellos los vinculados al área de cultura y patrimonio. 
Galería de Arte Ana Serratosa: La galería Ana Serratosa se resume en la figura de Ana, su directora. Su amor por el mundo del arte, le llevó a estudiar Historia del Arte y, posteriormente, convertirse en copropietaria de la galería Bretón. Es en el año 2000 cuando decide aventurarse a crear su propio espacio. Una galería que, ubicada en un ático en el centro de la ciudad, trasciende el aspecto puramente comercial y concibe el Arte como una pasión que merece ser disfrutada y compartida. 
Refugio antiaéreo Calle Alta: Construido en 1937, en su interior cabía la friolera de 600 personas y desde entonces sus muros han servido como albergue a personas sin hogar y han visto cómo el agua y el barro inundaban todo en la gran riada de 1957. 
Refugio antiaéreo Calle Espada con Tetuán: De planta cuadrangular reforzada por columnas, su estructura de hormigón y hierro está consolidada en el interior por materiales blandos para evitar que la onda de las bombas se expandiera hacia dentro. 
Refugio antiaéreo Massarojos: Está excavado en el subsuelo rocoso en forma de galería de unos 125 m de recorrido, que tiene unos dos metros de largo por otros dos de ancho y que daba cobijo a 230 personas. Su construcción se empezó a finales de la Guerra Civil y se rehabilitó en el año 2020. 
Refugio antiaéreo Calle Serranos: Se construyó en 1937 y tenía capacidad para acoger a 400 personas. Se trata de una sala de tres naves que están separadas por dos filas de pilares de hormigón que sujetan la cubierta adintelada. En él había bancos para sentarse en las paredes y alrededor de las columnas y conserva el rótulo “Refugio”, elaborado con letras características del Art Decó. 
Refugio antiaéreo Grupo Escolar Ayuntamiento: Tenía una capacidad para 700 personas y disponía de bancos de obra para que el alumnado se sentara a esperar a que pasara el peligro. Constaba de cinco naves cubiertas con bóvedas rebajadas de hormigón en las que también contaban con retretes y electricidad. 
Refugio antiaéreo Bombas Gens: Esta guarida subterránea fue descubierta en las obras de rehabilitación de la fábrica de bombas hidráulicas Bombas Gens en 2017. En este refugio de hormigón armado caben unas 40 personas y no hay bancos corridos para sentarse mientras duraba el acecho. 
La oferta cultural de València no tiene límites. Elige entre más de una treintena de museos con el contenido más variopinto, desde la segunda mayor pinacoteca de España a la mayor colección de soldaditos de plomo del mundo. También encontrarás pequeñas galerías de artistas locales encantados de mostrarte su trabajo y centros culturales con un variado programa de exposiciones y conciertos. En la ciudad de la música no faltan las oportunidades para disfrutar del talento de artistas locales, nacionales o internacionales, desde la mejor ópera en Les Arts, conciertos sinfónicos en el Palau de la Música o bandas de jazz en salas como Club Matisse. Drama, comedia, musicales, danza y otras artes escénicas en teatros como el Olympia o el Talia y espacios alternativos como La Rambleta, La Mutant o Sala Russafa completan la programación. 
No hace falta entrar en museos para disfrutar del arte en València. Muros y paredes de edificios en calles y plazas por toda la ciudad se convierten en un lienzo donde los artistas urbanos locales dan rienda suelta a su imaginación e ingenio. Los mejores ejemplos de arte urbano se pueden encontrar en los barrios de Russafa, Cabanyal-Canyamelar, y también en el centro histórico. Aquí se celebran también festivales que acercan el arte al público como Intramurs o Russafart. En los últimos años, algunos de los artistas más reconocidos como PichiAvo, Okuda, Escif o Dulk han colaborado en el diseño de la falla municipal que se coloca en la Plaza del Ayuntamiento, acercando así a millones de visitantes a su arte. 
Bombas Gens: Arte con sabor Avenida Burjassot 54 Bombas Gens Centre d’Art ocupa una antigua fábrica de bombas hidráulicas construida en torno a 1930 en el típico estilo Art Deco de la época. Sus extensas naves albergan la colección de arte contemporáneo de la fundación Per Amor a l’Art, que incluye tanto fotografía como pintura y escultura. En continuo crecimiento, reúne más de 1.500 obras de más de 150 autores. Además de ofrecer un completo programa de exposiciones, actividades culturales y proyectos educativos, el centro alberga también una bodega medieval y un refugio antiaéreo de la Guerra Civil. Para poner el broche de oro a la visita, a su entrada se encuentra el restaurante Ricard Camarena, galardonado con dos estrellas Michelin. 
Casa-Museo Benlliure: Casa familiar del pintor valenciano José Benlliure y ejemplo de vivienda de la alta burguesía valenciana del siglo XIX. Pueden visitarse las estancias de la casa, el estudio del pintor, el jardín decorado con azulejos y esculturas, y algunas salas con obras de Benlliure y otros artistas del momento, como Sorolla o Muñoz Degrain. 
Casa-Museo Blasco Ibáñez: El que fue chalet del escritor valenciano Vicente Blasco Ibáñez alberga hoy en una de sus plantas varios retratos, grabados, objetos personales, mobiliario original y obras de diversos artistas, que nos aproximan al ambiente familiar del autor de la novela Los cuatro Jinetes del Apocalipsis. 
Casa-Museo Concha Piquer: Vivienda de la cantante valenciana Concha Piquer. Representa la típica vivienda unifamiliar de clase obrera y en ella se exponen documentos, objetos personales, su colección de vestidos y materiales discográficos que resumen la trayectoria de la artista. 
Casa de las Rocas - Museo del Corpus: Museo que alberga los carros, conocidos popularmente como rocas, que participan en la procesión del Corpus Christi. Pueden verse además los Gigantes y Cabezudos y los trajes utilizados por los personajes que forman parte de la procesión. 
Casa-Museo Semana Santa Marinera: Enclavada en el distrito marítimo valenciano, pueden contemplarse imágenes, tronos, andas, estandartes, hábitos y trajes de hermandades, cofradías y corporaciones que agrupa la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera. 
Centro de Exposición y Museo Lladró: Tavernes Blanques (València) Conoce cómo se elaboran las obras de porcelana Lladró y la exposición de las figuras más representativas de la firma valenciana. 
Centre del Carme Cultura Contemporània: Antiguo convento, hoy centro cultural multidisciplinario con exposiciones temporales de arte contemporáneo, así como actividades musicales, conferencias y un espacio dedicado a niños de 0 a 3 años. 
Fundación Bancaja: Talleres, conciertos y exposiciones coinciden en las salas de este centro cultural que ofrece su programación a todos los públicos. 
Galería del Tossal: Bajo la bulliciosa plaza del Tossal, en pleno centro histórico, se encuentra esta cripta arqueológica, donde se puede contemplar un tramo de la muralla islámica erigido en el siglo XII. La sala se utiliza a menudo para realizar exposiciones temporales. 
Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM): El IVAM es el museo de arte moderno y contemporáneo de la Comunidad Valenciana ubicado en el centro de València. Cuenta con una colección permanente de alrededor de 12.000 obras de artistas españoles e internacionales de renombre como James Rosenquist, Richard Hamilton, Robert Rauschenberg, Tony Cragg, Carmen Calvo, Fernando Arroyo, Antoni Tàpies, Julio González, Yves Klein, Zoran Music, Manolo Valdés, Equipo Crónica, Equipo Realidad, Jean Dubuffet, Gilian Wearing, Mona Hatoum, Annette Messager, Cindy Sherman, Jacques Lipchitz, Rodchenko, Alexander Calder, Per Kirkeby, James Turrel y un largo etcétera que no terminarás de ver en una sola visita y que podrás saborear revisitando el museo en distintas ocasiones y descubriendo diferentes lecturas de sus fondos, que te llevarán de viaje por la historia del arte más reciente. Éste es sólo el principio de los próximos 30 años del IVAM, el que fue el primer museo de arte contemporáneo de España y que es hoy la segunda pinacoteca del país en arte moderno y contemporáneo. 
L'Iber – Museo de los Soldaditos de Plomo: El mayor museo de miniaturas históricas del mundo, con más de 95.000 piezas expuestas, ubicado en un antiguo palacio de estilo gótico. 
Museo Arqueológico de la Almoina: Gran espacio subterráneo en el que se puede contemplar la parte más monumental de la ciudad romana, visigoda y árabe, considerado como uno de los mejores centros arqueológicos de Europa. 
Museu de Prehistòria: Sus salas reúnen los principales testimonios de los tiempos prehistóricos, de la Cultura Ibérica y de época romana en tierras valencianas. 
Museu d'Etnologia: Una forma de acercarse a la forma de vida de los valencianos a través de fotografías, testimonios y objetos cotidianos. 
Museo del Arroz: Un auténtico molino de arroz de principios del siglo XX restaurando para mostrar el proceso de industrialización del arroz, cuyo cultivo tiene profundas raíces en los humedales de la ciudad. 
Museo de Ciencias Naturales: Muestras de tecnología y conocimiento, colección paleontológica más importante de mamíferos americanos del Pleistoceno presente en Europa, colección conquiológica y exposición de ecosistemas de València. 
Museo de la Ciudad: Antiguo palacio del siglo XVII, muy interesante por el edificio en sí, pero también por las colecciones pictóricas, escultóricas y artes menores que en él se exhiben. 
Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí”: En honor a la industria de la cerámica valenciana, el Museo Nacional de Cerámica González Martí se ubica en el que es considerado el mejor ejemplo de Barroco en España, el Palacio del Marqués de Dos Aguas. El museo alberga la mayor colección nacional de cerámica desde el siglo VIII hasta la época contemporánea con piezas de Picasso y Calatrava. Un museo en el que además encontrar más tesoros de la Ruta de la Seda Valenciana. 
Museo de Bellas Artes: La segunda mayor pinacoteca de España en la que encontrar una sala dedicada a la magnífica obra del célebre pintor valenciano Joaquín Sorolla, a la sala Goya, las salas de obra Gótica o los pintores valencianos como Pinazo y Benlliure. 
Museo de la Catedral: Ubicado en el interior de la Catedral de Santa María, en él es posible encontrar la Biblioteca de los Borgia, obras de arte como las firmadas por Vicente López, restos de las catacumbas, un aljibe o algunas de las reliquias más singulares de la Iglesia Católica como cabellos de la Virgen María o la “camisita” del “Niño Jesús”. 
Museo Histórico Militar: 2.000 fondos relacionados con la historia del Ejército que incluyen banderas, estandartes, uniformidad, maquetas, dioramas y miniaturas, armamento pesado y ligero, etc. 
Museu de les Ciències: Un edificio de proporciones grandiosas y formas orgánicas que alberga multitud de actividades e iniciativas relacionadas con la evolución de la vida y la divulgación de la vida científica y tecnológica. La interactividad distingue a este museo cuyo lema es “PROHIBIDO NO TOCAR, NO SENTIR, NO PENSAR”; un nuevo concepto de museo donde participar y experimentar con la ciencia y la tecnología actual y del futuro. 
Museo Histórico Municipal: Custodia el rico patrimonio históricoartístico municipal en el edificio del Ayuntamiento. Destacan planos antiguos, grabados con vistas de la ciudad de los siglos XVIII y XIX o reliquias como la Real Senyera o la espada del Rey Jaime I. 
Museo de Historia de València: Antiguo depósito de agua, el edificio muestra hoy la historia de la ciudad desde sus orígenes a través de objetos de las distintas épocas y recursos tecnológicos. 
Museo Mariano: En el interior de la Basílica de los Desamparados, acoge obras de arte de distintas disciplinas que recorren corrientes artísticas de cinco siglos, desde el Renacimiento hasta el Modernismo. 
Museo Taurino: Materiales y objetos de la tauromaquia valenciana del siglo XIX y principios del siglo XX relacionados con la evolución de la tauromaquia valenciana, el toro de lidia, la formación del torero, la liturgia de la lidia y la plaza de toros. 
Museo de la Seda: El mejor lugar para descubrir la tradición de la Seda en València: una increíble exposición, bocetos, espolines y telares en funcionamiento para recrear el modo de trabajar la Seda en el siglo XVIII. 
Museo Valencia CF: Una cita imprescindible para los amantes del deporte. Mestalla es el estadio donde juega sus partidos el Valencia Club de Fútbol, una entidad con más de cien años de historia. El recorrido permite conocer la historia del conjunto blanquinegro que ha alcanzado notoriedad mundial gracias a los grandes jugadores que han pisado por el césped del viejo coliseo: desde Mario Kempes hasta Gaizka Mendieta, pasando por el Piojo López, Faas Wilkes y un largo etcétera. La visita incluye la sala de trofeos, el palco vip, la sala de prensa y el vestuario local. ¡Y poder saltar al terreno de juego por el túnel de acceso por el que emergen cada domingo los ídolos locales! 
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM): Espacio de interacción cívica y de reflexión sobre los problemas y la fisonomía de nuestra sociedad actual, a través de sus exposiciones (permanente y temporales), de ciclos de conferencias, de proyecciones audiovisuales, de su Biblioteca y Centro de Estudios o sus talleres didácticos. 
València es una tierra orgullosa de sus tradiciones, algo que se aprecia no solo en Las Fallas (ver p. 28) sino también en muchas otras fiestas locales a lo largo del año. La celebración de sus patrones, San Vicente Mártir (22 enero) y la Virgen de los Desamparados (Segundo domingo de mayo), o el Dia de la Comunitat Valenciana (9 octubre) son motivo de actos religiosos y espectáculos pirotécnicos. La Semana Santa se vive con particular pasión en barrios marineros como el Cabanyal, y en el día del Corpus Christi tradiciones paganas y cristianas se funden en la danza de la Moma y la procesión de las Rocas. En Navidad, un ambiente mágico desciende sobre toda la ciudad. La Fiesta de Nochevieja en la Plaza del Ayuntamiento y la Cabalgata de Reyes son citas destacadas. Los meses de verano son una fiesta continua. La Gran Fira de València llena la ciudad de conciertos, actividades para niños y espectáculos pirotécnicos, culminando con la colorida Batalla de las Flores. Marineros y pescadores honran a la Virgen del Carmen (16 julio) o al Cristo de la Salud (4 agosto) con emotivas romerías que se adentran en las aguas del mar y l'Albufera. Y, a menos de una hora de Valencia, la batalla campal de la Tomatina en Buñol atrae a turistas de todo el mundo. 
València es tierra de músicos. Miles se forman en los conservatorios de la provincia, resultando en unas 500 bandas de música que se escuchan en fiestas locales, así como en el Certamen Internacional de Bandas de Música. Los Conciertos de la Pérgola en la Marina alternan la actuación de bandas de música tradicionales con la de grupos de rock, soul o música indie. La reconocida escuela musical estadounidense Berklee College of Music ha elegido València como su sede europea. Sus estudiantes deleitan a residentes y turistas cada año con su programa Un Lago de Conciertos, en el exterior del Museu de les Ciències. Los Conciertos de Viveros en los Jardines del Real atraen a artistas de renombre nacional e internacional cada julio y el Festival de les Arts llena de música los escenarios de la Ciutat de les Arts i les Ciències. En total, se puede disfrutar de una treintena de festivales urbanos que traen lo mejor de la música, literatura y artes escénicas a València. 
Su clima mediterráneo, la proximidad del mar y su orografía hacen de València un lugar ideal para practicar deporte al aire libre. Las playas y Marina de València atraen a los amantes de los deportes náuticos, desde la vela al kayak o el SUP (stand up paddle). La costa valenciana acoge eventos como el Trofeo de Vela S.M. la Reina en julio. El running es una de las actividades más populares, y los aficionados cuentan con casi 6.000 metros de corredores en el Circuit Jardín del Turia, entre los espacios naturales del antiguo cauce del río. Carreras como la Media Maratón (octubre) y la Maratón Trinidad Alfonso (diciembre) atraen a corredores de todo el mundo. Los ciclistas disfrutan de la extensa red de carriles bici de la ciudad y sus alrededores, y emulan a sus héroes en subidas a los altos de la cercana Sierra Calderona. Para los amantes de la velocidad, el Gran Premio de Motociclismo (noviembre) en el Circuito Ricardo Tormo de Cheste reúne a los mejores pilotos del mundo. También se puede animar a los equipos locales de fútbol, el Valencia CF y el Levante UD, en los estadios de Mestalla y Ciudad de València respectivamente, o al Valencia Basket Club en el Pabellón de La Fonteta. Y para una experiencia más local, asistir a una partida de pilota valenciana en el Trinquete de Pelayo. 
Hasta los platos más sencillos, como una ensalada valenciana o verduras de temporada a la plancha, rebosan sabor. Y un zumo de naranjas recién exprimidas es la forma más deliciosa de empezar el día... o de acabar la noche, cuando se toma en forma del cóctel local, Agua de València. Además de la tradicional paella valenciana, se pueden encontrar más de 40 variedades de arroces, así como guisos de pescado como el suquet de peix o el all i pebre, con anguilas de l'Albufera. Del mar llega el marisco más fresco, y moluscos típicos como las clóchinas (variedad de mejillón local, más pequeño y sabroso) o las tellinas. También son típicas las salazones de pescado como la mojama o el bacalao seco en platos como el esgarraet. 
El uso de almendras y miel denotan la influencia musulmana en la repostería valenciana, en postres como el arnadí, las almojábanas, los rosigones, el arrop i tallaetes o las orelletes. Y no te puedes ir de València sin probar la horchata, una refrescante bebida hecha con las chufas que se cultivan en la huerta valenciana. Mejor aún, si la tomas con fartons y en una de las horchaterías tradicionales de la Ciutat Vella, o en el Mercado de Colón. 
Aunque no necesites hacer la compra, merece la pena darse un paseo por alguno de los mercados municipales, como el de Ruzafa, Cabanyal o Mossén Sorell, o el grandioso Mercado Central. Disfruta del colorido de sus puestos, rebosantes de frescura, y el animado ambiente. ¡Seguro que al final te tienta algo! El Mercado de Colón es un espacio gourmet donde encontrarás restaurantes, cervecerías y horchaterías, así como un pequeño mercado tradicional con carnicería, pescadería, frutería y charcutería. Bares de tapas, arrocerías, marisquerías, asadores, restaurantes veganos, cocina mediterránea, internacional o una fusión de ambas... la oferta no tiene fin. También encontrarás la mejor cocina de autor, y establecimientos que han sido galardonados con Soles Repsol o Estrellas Michelin, con chefs como Ricard Camarena y Quique Dacosta al frente. 
Los árabes introdujeron el cultivo del arroz en el siglo VIII en las inmediaciones del lago de l'Albufera, donde se sigue cultivando hoy día, en tres variedades: Bomba, Senia y Bahía. Aquí tiene sus humildes orígenes el que se ha convertido en el plato valenciano más universal: la paella. El nombre viene del recipiente en el que se cocina, y los ingredientes reflejan lo que los pobladores de la zona tenían más a mano: arroz, pollo, conejo, tomates, diferentes tipos de judías, e incluso caracoles (o vaquetas, como se conocen en València). Esta sigue siendo la receta de la paella valenciana, la original, aunque ahora existen decenas de variedades de paellas y arroces, todos ellos igualmente sabrosos. 
La paella no es un plato para turistas, sino una tradición que levanta pasiones entre los valencianos. Acércate a cualquier arrocería a la hora de comer un domingo o festivo o, si tienes la ocasión, a una fiesta local en la que se cocinen paellas al aire libre, y podrás comprobarlo. Si buscas la experiencia más auténtica, puedes disfrutar de una paella en los restaurantes de El Palmar, en el maravilloso entorno del Parque Natural de l’Albufera, o incluso en una tradicional barraca o alquería entre los arrozales. 
València es una ciudad para disfrutar de las compras: por su variedad, su originalidad, y el ambiente de sus zonas comerciales, donde siempre hay una terraza cerca donde reponer fuerzas. Desde grandes centros comerciales donde encontrarás las principales marcas nacionales e internacionales a boutiques de diseñadores valencianos y tiendas alternativas, tienes una infinidad de opciones para renovar tu vestuario o encontrar el souvenir perfecto. La principal zona comercial se extiende en torno a la estación de metro de Colón, por las calles de Colón, Don Juan de Austria, Jorge Juan y Ciril Amorós en l'Eixample. En Poeta Querol encontrarás las boutiques más exclusivas. Los barrios de Ruzafa y el Barrio del Carmen, por otro lado, ofrecen el shopping más alternativo. Si buscas artesanía valenciana, acércate a los puestos de cerámica y encaje de bolillos en la Plaza Redonda, o a la llamada Calle de las Cestas (c/ Músico Peydró), en la Ciutat Vella. Desde el segundo domingo de mayo hasta la fiesta del Corpus, el tradicional mercado de l’Escuraeta llena la Plaza de la Reina de todo tipo de productos artesanales. 
Desde las clásicas figuras de porcelana de Lladró o los abanicos de Vibenca a los accesorios para el hogar de Ximo Roca o los bolsos de La Postalera, la creatividad de los diseñadores y artesanos valencianos no tiene límite. Llévate a casa un souvenir único o un artículo de diseño que no encontrarás en ningún otro sitio: sólo en València. La orfebrería y el trabajo de la seda son tradiciones muy valencianas que siguen vivas en las creaciones de joyeros como Peris Roca o Vicente Gracia y las delicadas prendas de Ensedarte. Diseñadores como Dolores Cortés, Álex Vidal o Adrián Salvador llevan el estandarte de la moda valenciana, mientras que en los talleres de María de Andrés o Ana Illueca encontrarás la cerámica más innovadora. 
Cuando se pone el sol en València, la diversión no ha hecho más que empezar. Disfruta de unas copas a la luz de la luna o baila hasta el amanecer. También tienes música en vivo y otros espectáculos nocturnos, o la opción de probar tu suerte en el casino. ¡Tú eliges! Las estrechas calles del Barrio del Carmen en el centro histórico, o las del más alternativo Ruzafa, ofrecen innumerables locales y el mejor ambiente nocturno. La avenida de Aragón, la calle Juan Llorens y la Plaza de Cánovas son otros favoritos de los valencianos, y los universitarios optan por la abundante oferta de Benimaclet y las plazas de Honduras, Xúquer y El Cedro. Las cálidas noches de verano invitan a acercarse al mar, y es cuando los pubs chill-out y discotecas de la Marina están más animados. Es también el momento de disfrutar de las mejores terrazas, como la de l’Umbracle en la Ciutat de les Arts i les Ciències, o una copa con vistas en uno de los roof-top bars como Mumus en la calle Colón o la Terraza 270 Grados del hotel Barceló. 
No te puedes ir sin probar el Agua de València, el clásico cóctel local, hecho con zumo de naranja, cava y diferentes licores. Lo mejor es compartir una jarra y servir poco a poco, en copas de cava. ¡Ojo! Su dulzura puede ser engañosa, pero recuerda que es una bebida alcohólica. El Café Madrid, epicentro de la sociedad bohemia valenciana en los años 40, es considerado la cuna de este legendario cóctel. Aunque ahora renovado e incorporado en el hotel boutique Marqués House, sigue siendo uno de los lugares clásicos donde disfrutar de este y muchos otros cócteles. Otros locales recomendados incluyen el Café de las Horas y Café de Sant Jaume en la Ciutat Vella, o Mi Cub en el Mercado de Colón. 
El Jardín del Turia es un auténtico pulmón verde que atraviesa la ciudad de punta a punta. Sus nueve kilómetros siguen el antiguo curso del río Turia, desviado al sur de la ciudad en los años 50 tras varias inundaciones. Es también el sitio ideal para pasar el día en familia. Aquí los pequeños pueden corretear libremente o pasear en bici o tándem, lejos del tráfico. En el extremo oeste del parte está Bioparc y, en el este, la Ciutat de les Arts i les Ciències. Pero además de parques de juegos, jardines e instalaciones deportivas, encontrarás otras atracciones como los toboganes del gigante Gulliver (cerrado por renovación hasta finales de 2022). 
Una de las grandes ventajas de València es la posibilidad de combinar la visita a la ciudad con un día de playa. La proximidad del Mediterráneo suaviza el clima e invita a hacer vida al aire libre. Y el litoral ofrece infinidad de opciones para el ocio, tanto de día como de noche. Aquí te esperan 20 kilómetros de fina arena y brisa marina, distribuidos entre diferentes playas sobre las que ondea la Bandera Azul como prueba de su calidad. El Cabanyal y la Malva-rosa son las dos playas urbanas, a las que se accede fácilmente en autobús o metro (líneas 4, 6 y 8). El paseo marítimo que las bordea ofrece numerosos restaurantes especializados en arroces y pescados, así como hoteles a pie de playa. Al sur de la ciudad, el litoral del Parque Natural de la Albufera ofrece playas más salvajes, con dunas naturales y abundante vegetación, como La Garrofera, La Devesa y la Playa de l’Arbre del Gos. También las playas de El Saler y Pinedo, donde encontrarás zonas frecuentadas por nudistas. La última playa, la del Perellonet, cuenta con dos canales para la práctica de deportes náuticos. Los autobuses 24 y 25 te acercarán a esta zona. Aunque no vayas a la playa, merece la pena acercarse a los barrios marítimos, como el Cabanyal, donde aún se aprecia el modernismo popular en las fachadas de las casas que habitaban los antiguos pescadores. También se conservan tradiciones como la Semana Santa Marinera. 
Entre las playas urbanas y el puerto, la moderna Marina de València se ha convertido en nueva meca del ocio, sobre todo en los meses de verano. Aquí puedes disfrutar de unas tapas marineras o unas copas al atardecer, escuchar música en vivo o bailar hasta la madrugada, y lanzarte a las aguas del Mediterráneo en un velero o una tabla de paddle surf. Los antiguos tinglados y el histórico edificio del Reloj conviven con la moderna arquitectura del icónico Veles e Vents, donde se celebran exposiciones y conciertos. Alberga también los restaurantes La Marítima y La Sucursal, y la cervecería Malabar. Una sucesión de restaurantes, bares con terrazas chill-out, y el Marina Beach Club completan la oferta gastronómica. 
València es un destino sostenible, accesible e innovador, que cuida de su medioambiente y su patrimonio cultural, así como de sus ciudadanos y visitantes. Por eso ha sido elegida Capital Europea del Turismo Inteligente 2022. Aspira a ser un destino neutro en carbono en 2025 y es ya la primera ciudad del mundo en medir y certificar la huella de carbono e hídrica del turismo, para así poder reducirla. Tú también puedes contribuir a la vez que disfrutas de una ciudad que es verde en muchos sentidos. ¿Quieres ser un turista responsable? Reduce el uso de plástico rellenando tu botella de agua en las nuevas fuentes que encontrarás por la ciudad. Apoya al comercio local con tus compras y busca los productos de proximidad y de temporada, en nuestros mercados y restaurantes. Usa el transporte público o, mejor aún, recorre la ciudad a pie o en bicicleta. 
València cuenta con cada vez más zonas peatonales, como los nuevos espacios en la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza del Mercado, lo que hace que pasear por el centro histórico sea una experiencia aún más grata. Además, sus abundantes plazas, parques y jardines ofrecen un respiro del trajín urbano, y la oportunidad de disfrutar de la naturaleza. Además del gran pulmón verde que cruza la ciudad, el Jardín del Turia, tienes otros grandes jardines como los de Viveros (o Jardines del Real). El Jardín de Monforte, declarado jardín artístico en 1941, es uno de los rincones más románticos de la ciudad. Y en el Jardín Botánico encontrarás más de 4.500 especies de plantas y árboles monumentales. El Parque de Cabecera, al extremo oeste del Jardín del Turia, ofrece más de 150.000m2 de espacios verdes que puedes recorrer en tres rutas señalizadas. En su lago se hacen paseos en canoa o en divertidos patines con forma de cisne. El nuevo Parque Central detrás de la estación Joaquín Sorolla, diseñado por la paisajista Kathryn Gustafson, ofrece ya más de 100.000m2 de jardines, que se duplicarán en los próximos años. 
València también cuenta con otro espacio verde realmente único, que no solo permite gratos paseos al aire libre, sino que además abastece de alimentos a la población local y a millones más en todo el mundo: l’Horta (o huerta). Más de 20.000 hectáreas de plantaciones de verduras y hortalizas, campos de naranjos, arrozales y cultivos autóctonos como la chufa con la que se elabora la horchata rodean la ciudad. Es un paisaje rural en el que aún se encuentran ejemplos de tradicionales barracas y alquerías entre el colorido de los campos. Su sistema de regadío por acequias es legado de los árabes y ha sido declarado Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). 
A solo 10 kilómetros de València, encontrarás uno de los humedales más importantes de Europa: el Parque Natural de l'Albufera. Explora sus diferentes ecosistemas, desde los marjales y arrozales que bordean el lago, a playas de dunas naturales y bosques mediterráneos. Las líneas de autobús 24 y 25, así como el Bus Turistic, te llevarán hasta el parque, y también puedes llegar en bici. Existen diferentes rutas para recorrer el parque a pie o en bicicleta, y puedes descargar diferentes audioguías en tu móvil para aprender más sobre el entorno durante tu visita. 
València da la bienvenida a todos por igual, eliminando todo tipo de barreras, físicas o sociales, para que cualquiera pueda disfrutar de la ciudad. Sus playas tienen puntos accesibles para que las personas con problemas de movilidad puedan disfrutar igualmente del sol, la arena o un baño en el mar. Asimismo, la mayoría de los hoteles, atracciones, museos, restaurantes y locales de ocio también están adaptados. En nuestra web encontrarás el listado de lugares accesibles, así como detalles de rutas culturales accesibles por la ciudad. También el transporte público es accesible en València, y no solo para personas con problemas de movilidad. La tecnología Navilens en la red de la EMT ayuda a las personas con discapacidad visual, gracias a instrucciones de voz en marquesinas y autobuses. Los turistas con dificultades auditivas o de visión se pueden beneficiar de las rutas de Maps Voice en nuestra web para acceder a guías de las diferentes zonas y atracciones. Y una serie de pictogramas ayuda a los visitantes con autismo a identificar los principales atractivos turísticos y servicios de la ciudad. Por otro lado, València siempre ha sido una ciudad abierta, tolerante y sensible con todos sus ciudadanos y visitantes, sin distinción por motivos de género, raza o religión. 
Prueba de que València es una ciudad diversa e inclusiva, es su selección como sede de los XII Gay Games, que se celebrarán aquí del 25 de mayo al 7 de junio de 2026. Se trata de un evento cultural y deportivo que promueve la inclusión y la igualdad entre todos. Más de 15.000 deportistas de todo el mundo competirán, individualmente o por equipos, en más de 30 modalidades, desde deportes náuticos y especialidades autóctonas como la pilota valenciana, a novedades como los e-sports o el quidditch. ¡Ponlo ya en tu agenda! 
El Día del Orgullo LGBTi+ o Gay Pride se celebra con todo el colorido y la alegría de vivir que caracterizan a la ciudad. También hay otros eventos que tratan temas de diversidad sexual, como el festival de cine Mostra La Ploma. En nuestra web encontrarás detalles de estos y otros eventos dirigidos a ese colectivo, así como clubes deportivos y locales de ocio nocturno recomendados. 
Sabemos que la ciudad tiene más que suficiente para ocupar todos los días de tu visita, pero si quieres explorar más, en sus alrededores encontrarás un montón de lugares interesantes de fácil acceso. Puedes elegir entre enclaves naturales como la Sierra Calderona, las Hoces del Cabriel o el Parque Natural del Turia; ciudades históricas como Gandía o Sagunto; y rutas gastronómicas o culturales. 
Sagunto: El imponente castillo que resistió el asedio de las tropas cartaginesas de Aníbal en el siglo V corona la ciudad, que conserva numerosos restos de la era romana, como el foro o el parcialmente reconstruido Teatro Romano. 
Requena: La capital de la región vitícola de la Denominación de Origen Utiel-Requena, también famosa por sus embutidos, ofrece un encantador centro histórico de estrechas callejuelas medievales y bodegas subterráneas, entre campos de viñedos. 
El Puig: Muy cerca de la costa se alza el imponente monasterio del Puig, desde el que el Rey Jaume I preparó la conquista de València. Aprovecha para conocer una fascinante cartuja del siglo XVI y las trincheras y refugios de la Guerra Civil española. 
Gandía: El Palacio Ducal de los Borja (o Borgia), uno de los más bellos ejemplos del gótico civil valenciano, revela el legado de una de las familias más influyentes del Renacimiento. Tras la visita, disfruta de un tapeo por la ciudad, o acércate al Grau para saborear los pescados más frescos. 
Bocairent: Uno de los pueblos de más encanto de la provincia, en medio del bello entorno natural de la Vall d’Albaida. Visita su barrio medieval de casas apiñadas y callejuelas empinadas y descubre arraigadas tradiciones como el festival de Moros y Cristianos. 
València ha sido declarada la ciudad más saludable del mundo, según el ranking de la comparadora de productos financieros británica money.co.uk. Sin duda su agradable clima y abundantes horas de sol, la proximidad del mar, la disponibilidad de amplios espacios verdes y su dieta mediterránea proporcionan innumerables beneficios para la salud, física y mental. Es un destino que invita a la relajación, a dejar atrás el estrés y disfrutar de la vida a un ritmo menos frenético. Largos paseos junto al mar o por sus parques se pueden complementar con un masaje o un circuito de spa en hoteles como Las Arenas o balnearios como La Alameda. Si prefieres hacer deporte para mantenerte sano, no te faltarán oportunidades en València. En su litoral puedes practicar todo tipo de deportes náuticos y en la ciudad encontrarás circuitos de running, carriles bici y numerosas instalaciones deportivas. Y si lo tuyo es la aventura, en sus alrededores tienes entornos naturales donde hacer barranquismo, escalada, descenso de ríos en kayak y mucho más. Si necesitas asistencia médica, o quieres aprovechar el viaje para recibir un tratamiento de salud o estético, estás en buenas manos. En València encontrarás centros sanitarios punteros que cuentan con los mejores profesionales, desde clínicas dentales, de fertilidad o dermatológicas a hospitales especializados en traumatología y rehabilitación. Y lo mejor de todo es saber que, tras el tratamiento, puedes disfrutar del entorno más saludable posible para una rápida recuperación. 
